Sacas las tijeras. Y tu perro ya desapareciĂł debajo de la cama.
Eso no es un perro difĂcil. Eso es trauma acumulado.
Las tijeras aplican presión antes de cortar, y el instinto de tu perro no puede ignorar esa señal sin importar cuánta mantequilla de cacahuate pongas.
El Pawra Silent Groom no manda ninguna señal. Sin chasquido, sin presión, sin vibración que su sistema nervioso lea como amenaza.
Y cuando no hay amenaza, tu perro se queda quieto. Te deja terminar. A veces se queda dormido en tu regazo mientras le limas la última uña.